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“El COVID logró lo que la vida no pudo”, una ofrenda eterna al amor de su vida

Se encontraron con tan solo 15 años. Hubo boda, hijos y una larga vida acumulando recuerdos juntos. Pero Carlos y Alicia fueron separados. Como el amor no murió con ella, él decidió hacerle una ofrenda eterna en el lugar donde tuvieron su primera cita.

No son muy comunes, pero los romances épicos existen y no pocas veces se convierten en leyendas. Cuando entre dos personas se alcanza un vínculo de amor tan fuerte, la muerte no rompe la unión, solamente la troca al plano sentimental.

Así fue como sucedió con esta pareja argentina de Rosario. Alicia y Carlos vivieron 51 años amándose, y tuvieron la suerte de encontrarse desde muy jóvenes. De acuerdo con lo señalado por Infobae, desde el momento que comenzaron la relación jamás volvieron a dejar de estar juntos.

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Pero el “jamás” fue interrumpido por la COVID-19, como tantas otras historias que se pararon a causa de la pandemia en el mundo. Luego de alcanzar felizmente sus bodas de oro, la vida les trajo una amarga sorpresa. Alicia se enfermó con COVID y no fue capaz de recuperar su salud, por lo que falleció. La muerte se interpuso entre ellos, pero no borró lo que habían conquistado juntos.

Carlos vio por primera vez al amor de su vida en 1969, cuando todavía asistían al colegio y afirma que “ella tomó la iniciativa”. Como el sentimiento era mutuo, las nupcias no se hicieron esperar mucho y ocurrieron 5 años más tarde. Si bien el resto no fue un cuento de hadas, sí tuvo muchos momentos de dicha, como el nacimiento de Leonardo, Germán y Gerardo, sus tres hijos.

“Compartir la vida con Alicia fue algo único. Siempre me hizo sentir que vivía en un palacio, y la realidad estaba lejos de eso, pero ella estaba en cada detalle para que la vida fuera más linda (…) era elegante, hermosa, inteligente“, recordó Carlos. Incluso este hombre agradece a su esposa poder haber completado sus estudios.

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Los niños crecieron y como es de suponer finalmente hicieron sus vidas lejos de los padres. Para Carlos y Alicia esa fase representó otro inicio. En palabras de él: “Forjó aún más nuestra relación. Si bien sufrió ese sentimiento de cierto ‘nido vacío’ nos volvimos inseparables“.

No obstante, el futuro tenía otros planes y asomaron acompañados de la pandemia. Alicia enfermó y murió, y el golpe fue recio y horrible para Carlos. Pero su amor quedó intacto y lo empujó a hacerle una ofrenda que le permitiera recordarla siempre.

Así fue como llegó una tarjeta plastificada en forma de corazón a la columna de mármol que marca el punto exacto a donde salieron juntos por primera vez. La fecha de ese día y los nombres de ambos están escritos en el corazón. Pero lo que más ha llamado la atención es la frase que cierra esos datos: El COVID logró lo que la vida no pudo.

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Fue mi manera de trascender este amor de cinco décadas. Así lo sentí y quiero que todos lo sepan“, manifiesta Carlos con orgullo. También agregó que “Ya nada es lo mismo. Los días son largos, grises y volver a casa es lo que más me cuesta. Ni te cuento cuando me acuesto. La cama me queda grande“.

La pérdida de un amor de tanto tiempo es sin dudas desgarradora y desalentadora, más aún si llega tan inesperadamente. Pero es ese mismo tiempo juntos lo que impulsará la vida de Carlos cada día y su anhelo de retener las memorias de su Alicia.

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